Previous
Next

jueves, 4 de agosto de 2016

Monsanto puso fin a su proyecto en Córdoba y no levantará la planta

Monsanto puso fin a su proyecto en Córdoba y no levantará la planta


 

Fuentes vinculadas a la multinacional confirmaron a este periodista que negocian la venta del predio en Malvinas Argentinas. Monsanto comenzó a desmontar las estructuras que inició en 2012. Las escasa superficie de maíz y el reclamo ambientalista, las causas que precipitaron la decisión

Por Patricio Eleisegui

Tras un sinfín de idas y vueltas, Monsanto ordenó desarticular la planta para procesamiento de maíz que desde hace casi cuatro años intentaba levantar en la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas.

La iniciativa había partido de un anuncio entusiasta que la por entonces presidenta Cristina Fernández concretó desde Nueva York en junio de 2012. El monto prometido: $1.500 millones.

Pero, con el correr de los meses -luego años- la instalación de Monsanto se topó primero con la dura resistencia de buena parte de la población local. Y la frutilla del postre la aportó una política agropecuaria que directamente minó la expansión de, precisamente, el maíz que la multinacional pensaba tratar en Malvinas Argentinas.

La imposición de un esquema de retenciones orientado a potenciar el monocultivo de soja poco a poco comenzó a romper la sintonía que la compañía logró fijar con el gobierno de Cristina Fernández.

La combinación de factores desembocó primero en el parate de las obras en las 30 hectáreas bajo control de la firma, para luego concluir con esta decisión oficial de abandonar los planes pautados para esa zona de Córdoba.

El fin de proyecto fue confirmado a este periodista por una fuente vinculada a la compañía, quien explicó que "la pauta de procesamiento de la planta estaba en el orden de los 3,5 millones de hectáreas de maíz y en los últimos año apenas si se pasó los 2,5 millones".

"Una inversión así no tiene sentido desde el punto de vista del negocio. Con las instalaciones que hoy Monsanto posee en Rojas, en la provincia de Buenos Aires, la compañía puede operar con tranquilidad. Es más: como están las cosas, probablemente alcance sólo con esa planta de maíz por los próximos 5 años", explicó.

La fuente consultada reconoció que el bloqueo llevado a cabo por vecinos y ambientalistas en general, que hasta el día de hoy acumula más de dos años de impuesto y frenó por completo la entrada de los materiales que requiere la construcción, también pesó a la hora de evaluar la continuidad de la inversión.

"No se pudo avanzar con la planta y eso también influyó. Pero lo más trascendente fue que el negocio cambió y dejó de ser conveniente para Monsanto", aseveró.

Según pudo confirmar quien aquí escribe, la multinacional ya mantiene negociaciones con potenciales interesados en el predio. "La idea es tratar de vender el terreno este año, pero como siempre dependemos de la real decisión de compra de quienes necesitan la superficie para otro proyecto", sostuvo la fuente.

El plan que caducó
La planta de Malvinas Argentinas preveía una inversión de $1.500 millones y su inauguración fue pautada para diciembre de 2013. La estrategia de Monsanto contemplaba, además, un desembolso extra de $170 millones en concepto de investigación y desarrollo.

"Dicha inversión contempla la construcción de dos nuevas Estaciones Experimentales(una en la Provincia de Córdoba y la otra en la Provincia de Tucumán); el desarrollo de Programas de Investigación y Desarrollo de maíz y soja; Ensayos Experimentales a campo, investigación local en biotecnología y la expansión de laboratorios", informó la multinacional en un comunicado de junio de 2012.

La firma prometía crear hasta 400 puestos de trabajo directos en esa área de la provincia mediterránea.

La movilización de gran parte de los vecinos de Malvinas Argentinas, en franca oposición a una planta de granos tratados con agroquímicos, a la par de un esquema orientado a inhibir la siembra de cultivos que no sean soja,culminó por enterrar otro anuncio kirchnerista que apenas si pasó de la promesa.

Extraído de http://el-galo.blogspot.com/2016/08/primicia-monsanto-puso-fin-su-proyecto.html

martes, 26 de julio de 2016

Cremtrails sobre Paraná, Argentina

Cremtrails sobre Paraná, Argentina




La nube que sorprendió a los paranaenses....fue el titulo que se publico en un diario local de dicha ciudad, una sorpresa para algunas personas, para otros algo "precioso", lo real es que eran las estelas químicas que dejaron aviónes sobre el cielo de Paraná.

Los chemtrails son químicos que se rocian desde aviones y que con el uso de la geoingenieria logran modificar el clima.

Aquí el informe:

"Los paranaenses que paseaban por la Costanera y Bajada Grande este viernes por la tarde se sorprendieron por la forma de una particular nube. El cielo naranja y celeste, parcialmente nublado, albergaba una nube con forma de embudo.

El increíble episodio fue registrado por múltiples personas y las fotos se viralizaron en las redes sociales llamando la atención de cientos de usuarios. A continuación, compartimos las geniales imágenes capturadas por Horax López y Polo Cappa:"



Cielos químicos sobre Paraná


domingo, 24 de julio de 2016

Ciencia adicta: las operaciones de la Corporación Transgénica

Ciencia adicta: las operaciones de la Corporación Transgénica

Ciencia adicta: las operaciones de la Corporación Transgénica

Para neutralizar la calificación de la Organización Mundial de la Salud, Monsanto y las Corporaciones Transgénicas montaron una operación global. ¿Qué hay detrás del supuesto respaldo científico que reproducen los medios?

MU

Esteban Hopp, renombrado científico argentino y biólogo molecular, publicita el discurso de Syngenta, Monsanto, Bayer, Basf y llama “ecofundamentalista” a quienes cuestionan a los transgénicos.

La Academia de Ciencias de Estados Unidos dictamina que los transgénicos son seguros, pero oculta los conflictos de intereses y los límites de su definición.

Un organismo de Naciones Unidas ex­culpa al glifosato de producir cáncer, pero esconde que los científicos evaluadores reciben financiamiento de las multinacio­nales del agronegocio.

Tres ejemplos recientes del lobby cien­tífico-empresarial, que intenta transfor­marse en portador de la verdad, a los científicos en obispos de la iglesia del siglo XXI.

Relato transgénico

Esteban Horacio Hopp, 63 años, es egresado del Colegio Nacional Bue­nos Aires y de la Universidad de Buenos Aires. Ingresó al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en 1977, donde actualmente es coordinador del Área Estratégica de Biología Molecular y Genéti­ca Avanzada, docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y, según su curriculum, con “140 publicaciones científi­ca, tres patentes, 246 comunicaciones a congresos”. El 22 de junio a las 8:17 reen­vió un correo electrónico a cientos de di­recciones de la Facultad de Ciencias Exac­tas de la UBA;

“Como parte de la campaña Transgéni­cos 20 años hoy estamos lanzando la pá­gina transgenicos20.argenbio.orgEste material es la ‘columna vertebral’ de nuestra campaña. Les agradezco toda la difusión que puedan darle“.

El sitio es una gran propaganda de transgé­nicos, aunque con discurso científico y téc­nico. Ejemplo:

“¿Te preocupa comer algún producto derivado de cultivos transgénicos? ¿Pensás que los cultivos transgénicos no son seguros para el ambiente? Te contamos que ya pasaron 20 años de uso seguro y que la evidencia que apor­tan cientos de estudios científicos es contundente: los productos de la bio­tecnología agrícola son tan seguros co­mo sus contrapartes convencionales (no transgénicos)“.

Otro:

“No existe evidencia científica que condene a los transgénicos” y convoca a la acción: “El desafío es que todos los in­volucrados en el desarrollo de los culti­vos transgénicos derribemos mitos. Necesitamos la ciencia, la tecnología y la innovación para garantizar la seguri­dad alimentaria, mejorar la calidad de vida de las personas, cuidar el ambiente y la biodiversidad. ¡Ayúdanos a pasar el mensaje!”

La campaña es impulsada por Argenbio, organización de lobby científico-político fundada por las empresas Syngenta, Mon­santo , Bayer, Basf, Bioceres, Dow, Nidera y Pioneer, todas productoras de transgéni­cos y agroquímicos.

Intelectual orgánico

Hopp fue el impulsor y el represen­tante de INTA en la Comisión Na­cional de Biotecnología (Conabia) durante 17 años. Se define como “experto internacional en bioseguridad de OGM” (Organismos Genéticamente Modifica­dos), es decir, transgénicos.

No lo dice su currículum -de 38 pági­nas-, pero es conocido dentro del mundo académico y empresario como uno de los principales impulsores de los transgénicos en la década del 90, siempre con un dis­curso “apolítico, técnico y de la ciencia neutral”. En 1991 fue uno de los creadores de la Conabia, el organismo estatal encar­gado de aprobar los transgénicos, y del marco regulatorio que requerían las em­presas para instalarse en Argentina para impulsar el modelo de agronegocios: transgénicos y agroquímicos.

Recibió el Premio Konex en 2003 y es, para el establishment científico, el símbo­lo del académico exitoso y reconocido.

En su currículum resalta, en la página 6, la “formación de discípulos”, entre los que destaca como logros la promoción de profesionales que hoy trabajan en Syngenta, Monsanto y Novareis, entre otras corpora­ciones.

En la página 8 señala algunos de los convenios que firmó con empresas: otra vez aparecen las mismas compañías: Ni­dera, Cargill, Monsanto, BioSidus, Novartis, Bioceres. No encuentra conflicto de in­tereses en trabajar desde una institución del Estado (INTA) con -o para- grandes empresas del sector, para luego opinar co­mo científico “independiente” de los ne­gocios en juego.

Hopp suele ufanarse de su rol en la con­formación de la Conabia, aunque haya sido un ente de regulación opaco: sus integran­tes fueron secretos hasta 2014. Tuvieron que pasar 23 años para que la población pudiera confirmar que la Conabia está controlada por empleados de las mismas compañías que solicitan la aprobación de transgénicos:27 sobre 47 integrantes per­tenecen a las empresas transgénicas.

También la Conabia oculta que el Esta­do argentino no realiza estudios propios sobre las solicitudes de transgénicos y agroquímicos: toma como propias las “in­vestigaciones” de las mismas compañías que los producen y venden.

Este dudoso régimen de “control” y aprobación de transgénicos que Hopp contribuyó a implementar en tiempos del menemismo, establece que los estudios de aprobación son secretos. De este modo, Argentina autoriza una semilla de soja, maíz, algodón o papa y ningún otro cientí­fico, funcionario, ciudadano puede leer ese “estudio” para comprobar si afecta o no la salud y el ambiente.

Las respuestas

El correo electrónico de Esteban Hopp ocasionó réplicas de jóvenes acadé­micos e investigadores, que le res­pondieron y cuestionaron por la misma vía. Le recordaron que, luego de 20 años de mo­delo transgénico en Argentina, son visibles las consecuencias sociales, ambientales y sanitarias de lo que ha ocasionado. Incluso le señalaron que actuaba como publicista de las corporaciones del agro.

“Asombra la liviandad de argumentos vertidos en la propaganda de ArgenBio a 20 años de uno de los ‘experimentos’ más gran­des e impactantes de todos los tiempos en Argentina, decidido por un puñado de buró­cratas y fuera de la consulta y participación de todas las comunidades, vecinos, etc. que se vieron y se siguen viendo afectados por el mismo. Terrible que nos hagamos eco y fes­tejemos un evento así“, escribió a la lista de correos Martín Graziano, doctor en Ciencias Biológicas, investigador del Conicet e inte­grante del Departamento de Ecología, Genética y Evolución de la UBA.

Nicolás Lavagnino, doctor en Cencías Biológicas e investigador del Conicet, también se sumó al cruce de correos: “Te­niendo en cuenta el impacto negativo, de múltiples formas y sobre miles de perso­nas, que el modelo productivo y los trans­génicos aportan y aportaron a construir y constituir, cabe también incluir algunas voces que hablan en otros planos sobre es­te desastre“.

Otros investigadores señalaron que el sitio recomendado por Hopp es parte del marketing biotecnológico expandido a ni­vel mundial y que busca generar la idea de la existencia de consenso científico res­pecto a la seguridad de esta tecnología. También recordaron que ni en Argentina ni a nivel internacional existe ese consen­so de la comunidad científica: en enero de 2015 más de 300 científicos de todo el mundo firmaron una publicación en la que precisan que no hay consenso científico sobre la inocuidad de los transgénicos.

Haydée Pizarro, doctora en Ciencias Bio­lógicas e investigadora del Corocet, solicitó que se tenga en cuenta la mirada ecológica. Afirmó que la situación por la generalización de plantas transgénicas es “alarmante y está más que registrada científicamente“. Destacó la pérdida de diversidad biológica y la poca sustentabilidad del modelo.

Hopp respondió: “Me sorprende que haya graduados universitarios de una Facultad de Ciencias que puedan sostener las cosas que se mencionan (…) Puedo entender que una organización ecofundamentalista tenga co­mo estrategia comunicacional confundir agroquímicos con transgénicos, por men­cionar algunas de las tantas barbaridades que se escriben con la intención de asustar“. Y acusó a los “ecofundamentalistas” de res­ponder a intereses “espurios de multinacio­nales“. “Consideramos que esta tecnología debe tener atrás una política científica de Estado sostenida, como la que tenemos con Lino (Barañao) y por eso hay que celebrar los 20 añosde su adopción a gran escala en el país“, finalizó su correo.

Modelo global

La ciencia como brazo político, académico y de lobby de las empresas transgénicas y químicas es un fenómeno global. “La ciencia confirma que los transgénicos son inocuos para la salud”, tituló el 19 de mayo el diario El País de España. “Avalan los cultivos transgénicos”, señaló el diario La Nación de Argentina. Ambos destacaron que se trató de “la mayor revisión sobre el impacto de los organismos modificados genéticamente (OMG} que ha hecho la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos”. La noticia fue repetida por “periodistas científicos”, médicos con columnas en radios de alcance nacional y agencias de noticias.

El Observatorio de OGM (transgénicos) de Europa hizo lo que no realizaron los pe­riodistas: revisar el dictamen y los antece­dentes de los autores. “Existe un sesgo im­portante que conviene tener en cuenta al leer el documento. Es la relación de varios de sus miembros con importantes empresas biotecnológicas y sus organizaciones aso­ciadas, empezando por la propia directora del estudio, Kara Laney, que trabajó ante­riormente en la International Food & Agricultural Trade Policy Council (Consejo Inter­nacional de Alimentos y Agricultura, financiada por Monsanto); y la organización Food and Water Watch (Observatorio de Ali­mentos y Agua), puntualiza, además, las re­laciones laborales pasadas de al menos 12 de los 22 miembros “que han participado en el comité con las principales empresas biotec­nológicas mundiales u organizaciones fi­nanciadas por estas“.

El Observatorio recuerda que no existe consenso científico sobre los transgéni­cos. “La idea de que los alimentostransgénicos están analizados de una forma muy estricta y exhaustiva está muy extendida; sin embargo, los controles realizados en la actualidad tienen deficiencias no corregi­das, que el informe de la Academia de Es­tados Unidos señala“.

Precisa que los transgénicos “Bt” (resis­tentes a insectos) no son analizados por la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos) sino por la propia empresa que solicita su aprobación. Lo mismo ocurre en la Unión Europea y su organismo regulatorio, la EFSA, que es la Autoridad de Seguri­dad Alimentaria. Otro hecho insólito: los es­tudios de aprobación de transgénicos no son publicados ni están disponibles para la co­munidad científica y el público general. “De hecho, el Comité (de la Academia de Ciencias de Estados Unidos) señala que ni siquie­ra ellos han tenido acceso a estos datos“, ex­plica el Observatorio de OGM de Europa.

La basura

La Agencia Internacional para la In­vestigaron sobre el Cáncer (IARC), ámbito especializado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirmó la vinculación entre el herbicida glifosato y el cáncer. En marzo de 2015 afirmó que produce daño genético en hu­manos. Es la conclusión de un año de tra­bajo de 17 expertos científicos de once países. “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en anima­les de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos“. La eviden­cia “limitada” significa que existe una “asociación positiva entre la exposición al químico y el cáncer”, pero que no se pueden descartar “otras explicaciones”.

Con la nueva evaluación, el glifosato fue categorizado en el “Grupo 2A” (se­gundo en una escala de 1 a 5), que significa para la OMS: “Probablemente canceríge­no para los seres humanos“. La IARC-OMS afirmó que el herbicida “causó daño del ADN y los cromosomas en las células humanas” (tiene relación directa con el cáncer y malformaciones) y detalló que se detectó glifosato en agua, alimentos y en sangre y orina de humanos.

Monsanto, que siempre había utilizado a la OMS en su favor, acusó a la Agencia de Investigación sobre el Cáncer de hacer “ciencia basura”. Y comenzó su lobby pa­ra contrarrestar el dictamen.

El 18 de mayo, el Comité Permanente de Plantas, Animales y Alimentos (PAFF) de la Comisión Europea tenía una reunión para decidir si extendía o no la licencia pa­ra utilizar en Europa el herbicida glifosato (que expiraba en junio). Dos días antes, la noticia circuló por agendas de noticias y medios de agronegocios: “Científicos de la FAO (Organismo para la Alimentación de Naciones Unidas) y OMS determinan como improbable que el glifosato repre­sente un riesgo cancerígeno“.

“Concluimos que es improbable que el glifosato cause un riesgo de cáncer a hu­manos mediante su exposición en la die­ta“, dictaminó la Reunión Conjunta sobre el control de plaguicidas de la Organiza­ción Mundial de la Salud y la FAO (JMPR, por sus siglas en inglés). La agenda de no­ticias Reuters lo distribuyó a nivel mundial y muchos medios replicaron la noticia acríticamente.

La primera advertencia la difundió Greenpeace. Confirmó que los máximos referentes del JMPR (que emitió el dicta­men), Alan Boobis y Angelo Moretto, per­tenecen a la organización ILSI, el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida, uno de los grandes centros internacionales de lobby científico financiado por Monsanto, Dow Agrosciences, Bayer y Syngenta. Boobis y Moretto fueron director y codi-rector de esta “reunión extraordinaria” que sentenció en favor del glifosato.

Otro hecho que no aclaró la prensa es que el JMPR solo se refirió al riesgo del gli­fosato a través de la dieta: no evaluó la in­gesta vía respiratoria o contacto en la piel, en el ambiente, por las fumigaciones. Y que utilizó expedientes de las empresas que no están disponibles para los ciuda­danos, organizaciones sociales ni para científicos.

“Esta gente”

El intercambio vía correo electrónico iniciado por Esteban Hopp se extendió durante cuatro días. Intervinieron una decena de investigado­res con argumentos académicos, interca­lados con chicanas y algunos agravios personales.

Ricardo Gürtler, investigador del Conicet, propuso una ” jornada científica” donde se presenten las diferentes perspectivas y se pueda debatir. Irina Izaguirre, también de la UBA y Conicet ofreció la posibilidad de que su área de investigación lo organice y se presenten distintos enfoques.

Esteban Hopp respondió con un argu­mento poco científico: “Discutir con esta gente es como tratar de convencer de la teoría de la evolución a un adventista, los cuales también dicen que esta teoría es controversial y que no tiene consenso científico. No vale la pena. A esos los miro por televisión, y ni siquiera“.

Revista MU, julio de 2016

noticias de abajo
Chemtrails: La agenda oscura de la Biología Sintética

Chemtrails: La agenda oscura de la Biología Sintética

Chemtrails: La agenda oscura de la Biología Sintética

Presentado en la “Conspiración Con 2011″, esta presentación de una hora por Sofia Smallstorm presenta resultados científicos de vanguardia, ocultos y encubiertos.

A medida que el mundo natural que nos rodea muere, ¿qué lo reemplazará? La geoingeniería incluye medidas de biorremediación para traernos árboles genéticamente modificados así como los cultivos. ¿Y qué decir de los propios humanos? ¿Cómo estamos siendo transformados desde el interior?

La gente de todo el mundo está observando estelas químicas (chemtrials) y extrañas nubes creadas por el hombre. Cielos blanquecinos, con una neblina artificial que interfiere el paso de la luz solar y el clima, como los árboles en todo el país enferman y mueren. Las pruebas del suelo y el agua muestran elevadas cantidades de metales pesados, y las fibras artificiales llueven sobre nosotros.

¿Juegan sólo con la geoingeniería? ¿Qué significan las fibras auto-replicantes que se encuentran en pacientes de Morgellons? ¿Por qué materiales modificados y manufacturados con nanobiotecnología se encuentran en muestras ambientales del aire?

Todo esto sugiere un programa de ingeniería planetaria que está afectando y está dirigido a todos los seres vivos. La biología sintética es la nueva frontera de la ciencia, la combinación de la genética, la robótica y la nanotecnología con la inteligencia artificial, hibridación de formas naturales y tejidos de ingeniería más allá de nuestra imaginación.

¿Cómo va a trascender en nuestro mundo? ¿Vamos a convertirnos en máquinas? ¿ya lo somos? ¿O nos hemos convertido en híbridos tecnológicos?

Una ponencia que da mucho que pensar sobre los chemtrails, el transhumanismo y el NWO, además de como desde la industria cinematográfica, publicidad y entretenimiento se nos induce el mensaje subliminal del “robot humano” (con emociones)… a uno le vienen a la cabeza lecturas como las de Asimov, visonados como “Yo Robot”, “los hijos de los hombres”, “Gattaca”, “Los Sustitutos”, “Ghost in The Shell” y “Appleseed ex-machina” o excelentes vídeojuegos de “conspiración” concernientes a la IA y al Transhumanismo como “Deus-Ex: Human revolution”

Le amamos, lo hacemos por su bien, por su salud y por un mundo mejor… para nosotros…

La era del Transhumanismo no llegará el 2045, ya está aquí.

¿Los Rothschild buscan controlar la meteorología?

¿Los Rothschild buscan controlar la meteorología?

¿Los Rothschild buscan controlar la meteorología?

La modificación del clima es ampliamente discutida en los medios alternativos. Incluso los principales medios de comunicación reconocen que hemos estado sembrando nubes para hacer llover desde el final de la Segunda Guerra Mundial, y que durante la guerra de Vietnam, los militares de EE.UU. sembraron nubes para extender la temporada del monzón. En su libro de 1970 “Entre dos épocas”, Zbigniew Brzezinski citó al geofísico Gordon J. F. MacDonald sobre el uso de clima como arma:

“Las técnicas de modificación del clima podrían emplearse para producir prolongados períodos de sequía y tormentas, debilitando con ello la capacidad de una nación y forzándola a aceptar las demandas del competidor.”

Estas posibilidades fueron trabajadas de manera agresiva en el documento de investigación de la Fuerza Aérea de 1996 ‘El clima como multiplicador de fuerza: Poseyendo el clima en 2025′.

En general, se entiende que el control del tiempo hoy representa un componente del programa de control de la población de la élite, otros elementos incluídos son los transgénicos, los chemtrails, las vacunas, el aborto, y por supuesto el viejo recurso de la guerra. Los poderes fácticos sionistas saben que si dejar caer una bomba sobre una ciudad, la gente se preguntará “¿Quién dejó caer la bomba?” Pero si la atacan con un tornado dirigidaoenergizado por H.A.A.R.P., la gente va a llamarlo “madre naturaleza” o “un acto de Dios.”

No es el propósito de este post profundizar en la faceta de reducción de la población del control del clima, o las tecnologías implicadas, que se discuten en abundancia en sitios como Geoengineering Watch. Más bien, quiero abordar otros motivos asociados que reúnen menos atención.


Ahorrar para un día lluvioso


He encontrado que las principales operaciones de la élite suelen llevarse a cabo por razones multidimensionales. las ganancias monetarias a menudo no son el motivo principal, ¿pero qué banquero dejará pasar la oportunidad de sacar provecho? La Primera Guerra Mundial, por ejemplo, consiguió numerososobjetivos geopolíticos, incluyendo la reestructuración de Europa, la Liga de las Naciones, la revolución bolchevique, la Declaración Balfour, y los proyectos de ley de espionaje y sedición que reducen la libertad en los EE.UU., pero no hay que olvidar: las ganancias de la guerra, que saquearon miles de millones de dólares de los contribuyentes estadounidenses para los bienes de guerra no fabricados o entregados. (Se discute todo esto con cierto detalle al final del post Bandera Falsa en el Mar.) Del mismo modo, el 11-S produjo las guerras de Oriente Próximo que se libran para establecer el Gran Israel, y la justificación de la Ley Patriota de Seguridad Nacional, ¿pero quien puede pasar por alto los miles de millones en beneficios de guerra, o la disminución de acciones en las aerolíneas por partes no identificadas antes del 11-S?

El control del clima también ofrece atractivos beneficios financieros. Los futuros son una inversión muyarriesgada de Wall Street, en los cuáles se puede ganar o perder fortunas en un instante. Fue mi amiga autora Rachael McIntosh quien primero llamó mi atención a la extraña inversión llamada “derivados del clima“. Al no ser un hombre de finanzas yo mismo, voy a dejar que Bloomberg defina ésto en este corto video:


Sin embargo, en la elucidación de Bloomberg está faltando la clave de este escenario de inversión: el control del clima. Pues si, como algunos dicen, todos los mercados están amañados, ¿por qué los climas futuros deberían ser una excepción? La élite no apuesta en una carrera de caballos a menos que sea segura. La geoingeniería da a aquellos en la parte superior la capacidad de ver el futuro que controlan; pueden saber, con alta probabilidad, cuándo y donde el clima desastroso golpeará.

De hecho, el control climático tiene implicaciones para otros productos comercializados también. Si uno sabe de antemano que olas de calor golpearán el Medio Oeste, se podría invertir en futuros de maíz en consecuencia; del mismo modo, si uno sabe que un huracán devastará la Florida, tendrá un impacto en los futuros de jugo de naranja.
Invirtiendo en Meteorología

Hablando de los huracanes de Florida, Rachael McIntosh relata una historia significativa con respecto a la convención republicana de 2012 en Tampa (ella describe sus experiencias allí como delegado de Ron Paul en su novela The Big Show).

En la convención, Ron Paul estaba programado para hablar en la primera noche (Lunes 27 de Agosto). Sin embargo, la convención fue cancelada esa noche debido a la supuesta amenaza del “huracán Isaac.” Al final resultó que, el “huracán” no fue más que una tormenta de lluvia a paso ligero sobre Tampa. Sin embargo, tuvo éxito en la reducción del discurso de Ron Paul, y también dio el Comité Nacional Republicano tiempo para idear un plan que negaría a Paul la nominación que se había ganado legítimamente: De último minuto las reglas cambiaron en la Convención, el RNC aumentó el número de victorias primaria / caucus requeridas para garantizar una nominación de 5 a 8, eliminando así a Ron Paul y creando una falsa fachada de apoyo “unánime”para Mitt Romney.

Ahora aquí es donde se pone realmente interesante. El canal del tiempo, cuya predicción de huracanes ayudó a solidificar la coronación de Romney, ha sido co-propiedad desde 2008 de Bain Capital, cuyo presidente fundador y CEO había sido… Mitt Romney.


Por otra parte, en 2011 los Rothschild habían adquirido una participación del 70 por ciento en Weather Central,“proveedor líder en el mundo de gráficos interactivos del clima y servicios de datos para televisión, web ymóviles.“

Aquí Evelyn de Rothschild discutió su aventura climática:


Posteriormente, the Weather Channel adquirió Weather Central, colocando la predicción climática bajo unmonopolio virtual. Junto con Bain, otro de los tres propietarios corporativos de the Weather Channel es elsombrío grupo Blackstone, en cuyo Consejo Asesor Internacional se sienta el poderoso primo de Evelyn, Jacob Rothschild. ¿Por qué los poderes fácticos están tan interesados en poseer no sólo el clima, sino su predicción? Bueno, además de asegurarse que los meteorólogos de la televisión no harán comentarios sobre las estelas químicas o la geoingeniería, eso les da ases bajo la manga en el relativamente nuevo mercado de los derivados climáticos.

Una regla general de la inversión es que, para cada uno que está haciendo dinero, existe alguien perdiendolo.Cuando vendes acciones de una bolsa, significa que alguien está comprando esas acciones. Si la bolsa se desploma, tu decisión de vender fue una suerte, pero algo desafortunada para el comprador. Para esos mercados que aparejan, ha sido siempre esencial tener palurdos que compran o venden de forma incorrecta en momentos estratégicos. Los inversores aficionados, tratando de jugar el juego de las materias primasapoyándose en las previsiones meteorológicas a largo plazo de los medios de comunicación controlados, adivinarán mal y serán robados.


A pesar de todas las ventajas de la tecnología moderna, la predicción meteorológica sigue siendo sorprendentemente inexacta.

El contratista de defensa “Raytheon” hace todo el modelado de “pronosticos” para el Servicio Meteorológico Nacional y la NOAA. Lockheed Martin hace el modelado de la FAA. Dado que estos dos contratistas privados de la defensa están metidos hasta el cuello en las patentes y programas de modificación del clima, las “previsiones” son más o menos el clima “programado”. Ahora, con la adquisición de la empresa privada de modeladodominante por parte de los Rothschild, el control de “modelado” del clima parece completa. Este control de los “pronósticos” y “gráficos” ofrece el acondicionamiento visual constante que hace a la población más propensa a aceptar la pulverización constante y la manipulación de nuestro clima como “normal”.


Naturalmente, no sé cómo los Rothschild asignan sus inversiones en el mercado. Sin embargo, dada su largahistoria de manipulación fiscal, parecería que el control del clima, combinado con el control de la predicción meteorológica, haría a los derivados climáticos un elemento irresistible para la cartera de un bankster.

¿Puede ser una elección geoingeniada?


Hay otra característica del Control meteorológico que se destacó por el uso de un huracán falso para anular aRon Paul en la convención GOP (Grand Old Party) de 2012. Esta no fue la primera vez que Romney se ha beneficiado de una previsión errante. En cuanto a las primarias de 2012, Cito a Jaret Glenn en “Cómo el Partido Republicano robó la nominación de Ron Paul”:

Maine: Ben Swann informó sobre chanchullos en Maine. A pesar de que sólo el 84%de los votos habían sido contados; el Presidente estatal del GOP, Charlie Webster,declaró a Romney el ganador sobre Paul por menos de 200 votos. Los condados de Hancock y Washington no habían votado todavía porque Webster canceló lasasambleas debido a una tormenta de nieve inminente, con la promesa de quepodrían votar más tarde y sus votos serían contados. La tormenta de nieve nunca ocurrió y más tarde incumplió su promesa, diciendo a los votantes en los condados que sus votos no serán contados después de todo. El condado de Washington fue el más fuerte de Paul en el estado en 2008. Aunque otros estados con estrechos resultados llevaron a cabo recuentos, esto nunca fue una consideración para Maine.

De modo que ni el huracán en Tampa ni la tormenta de nieve de Maine se materializaron, y el beneficiario en ambas ocasiones fue Mitt Romney, Bain Capital, que es copropiedad de The Weather Channel.

jamesperloff La Verdad Nos Espera